viernes, octubre 21, 2005

Desamparo Aprendido

No puedo separarme de los temas de psicología, por más que lo intente. La vida en sí, es psicología eterna, y todo lo que nos pasa tiene que ver con esta rama.

Hay un tema, que tiene que ver con la depresión, que se llama desamparo aprendido. Este término nació a través de experimentos con perros, en donde hicieran lo que hicieran, se les aplicaba una descarga eléctrica. Al poco tiempo, los perros aprendieron que no podían evitar de ninguna manera los choques, así que se quedaban quietos, esperando la descarga.

Con las personas pasa lo mismo. Se aprende que nada puedes hacer ante ciertas situaciones, y eso mismo, te deprime más. Y es peor cuando atribuyes a ti mismo lo que te pasa, porque así se genera un sentimiento de incapacidad, del cual es muy difícil escapar. Sería mucho mejor que dijeras: "sé que no es mi culpa, pero si hago esto, todo pasará". Pero no siempre es así.

Y el entender la teoría, tampoco ayuda demasiado. Como dijo el mismo autor del término,Seligman, "la depresión es el convencimiento de la propia impotencia".


3 comentarios:

Roberto Alvarez dijo...

Más que entender la teoría, es comprender la forma que por lo general elegimos para explicarnos a nosotros mismos por qué suceden las cosas que nos pasan.
Si lo hacemos de una manera optimista , ésta bloquea la experiencia de desamparo; por el contrario, si se es pesimista, permite que la misma experiencia de desamparo que la persona experimenta, continúe, se agrande y se propague a otras situaciones de vida.

Al leer tu post, recorde un cuento:
En un circo había un elefantito que amarraban en una de sus patas una gruesa cadena, para que no escapara a la ciudad. El animal tiraba de su pata y en cada tirón, más se magullaba por la dura cadena. Así lucho por zafarse pero el dolor cada vez más fuerte le fue haciendo desistir de la idea. Con el tiempo el pequeño animal fue creciendo de tamaño, hasta transformarse en un robusto elefante. Ahora la cadena era muy pequeña , solo un leve movimiento de su pata encadenada bastaba para librarse, de su tormento. Sin embargo igual permaneció preso.
Quizás una adecuada autoobservación, puede conseguir el cambio en la forma como la persona procesa su significado personal. Y así liberarse de algunas cadenas.

Un beso lindo

Quito dijo...

Me parece interesante el post, y también el comentario de Roberto... la construcción de nuestra realidad suele llevarnos a complicaciones semióticas, y caemos por el peso que nosotros mismos ponemos sobre nuestro espíritu.

Slds.

Cristian dijo...

La depresión es un estado súper fuerte del alma, no sé muy bien qué ventajas les trae a ustedes el poder analizarlo científicamente. En casos personales, a veces es mejor no pensar en lo que pasa y tener algo de fe y esperanza, que no pueden faltar para creer (al menos creer) que vendrán tiempos algos mejores. Esperemos.